Una antigua parrainée de Guinear ha realizado un gesto de enorme simbolismo al dar a su hija el nombre de la gestora del Foyer Hakuna Matata, en Dabonpa (Conakry). En las tradiciones locales, este acto representa una expresión profunda de reconocimiento, estima y respeto.

La gestora del hogar, al confirmar la noticia en su página de Facebook, compartió un mensaje cargado de humildad y gratitud. Recordó que su labor solidaria no busca ni visibilidad ni elogios:

«Todo lo que hago no necesita ser mostrado, porque considero que solo Dios puede juzgarme. No actúo para recibir elogios ni agradecimientos. Estos actos de beneficencia son para mí una misión, nada más.»

Profundamente emocionada, explicó que jamás imaginó recibir un honor así: ya cuenta con una sexta homónima, algo que considera un regalo de valor incalculable.

«Es un gesto de reconocimiento que, aquí en Guinea, se concede a las personas que uno estima. Este regalo tiene más valor que todo el oro del mundo.»

La gestora también expresó sus deseos de felicidad, salud y larga vida para los padres, así como para la nueva princesa, Laurence.



Un mensaje que reafirma la misión del Foyer Hakuna Matata

Este testimonio no solo emociona: también recuerda la razón de ser del hogar y su compromiso humanitario.

«Ensemble, sauvons des vies.»
«Juntos, salvemos vidas.»

El gesto de esta joven madre representa la conexión profunda que puede nacer entre quienes reciben apoyo y quienes lo brindan: una cadena de solidaridad que trasciende generaciones.